ES BOLIC, el paño que se perdió en el tiempo


Hoy os traemos la historia de una de las piezas más especiales para nosotros. Hoy hemos querido retroceder en el tiempo para redescubriros este objeto, sello de nuestra marca. Un elemento cargado de significados, misterioso... casi extinto, cuyo uso se perdió con los años.


A lo largo de muchos días nos hizimos muchas preguntas, ¿de dónde viene?, ¿se usaban en el resto de islas? y lo más extraño ¿por qué no hay apenas documentos gráficos?.

El mocador de bolic, de lligall (atadura) -en Ibiza- o farcell en Catalunya-, pasó de ser un elemento imprescindible de uso diario a desaparecer sin dejar apenas rastro. Su historia se ha desdibujado década tras década, y con ellos se diluyeron muchas de sus referencias.

Ahondar en el pasado, a través de la red, en busca de respuestas, nos ha dejado desconcertados. Poco se ha escrito del mocador de bolic, no existen referencias históricas claras, ni muchas fuentes que hablen de él en el ciberespacio, a pesar de que siguen siendo muy populares en la memoria colectiva.

Hemos debatido sobre ello en la familia, después de algunas comidas, durante la sobremesa, tal y como debieron hacer estos mismos payeses siglos atrás.

Y la respuesta que nos han dado es es que era un signo de pobreza. "Nadie quería que le fotografiaran con él". Esta es también una de las conclusiones de Vicent Forteza, estudioso del furoshiki y de este paño en Ibiza, donde su uso también estaba extendido

El mocador de bolic, -del que procede el término embolicar, envolver- fue tan común como lo son ahora cualquiera de nuestros bolsos, mochilas o maletas. Este pañuelo -mocador, en catalán- solía usarse para salvaguardar la ropa y piezas de tela valiosas en los cajones.

 

Tanto que creo que quizás, resulte  difícil hacerse a la idea del estilo de vida isleño en esos tiempos. Mallorca era, sin duda, la isla de la calma. Lejos quedan estas imágenes que hemos recogido para contextualizar lo que pudo ser esa época.

Una época sin electricidad, en la que circulaban los carros tirados por mulas de un lugar a otro. Una isla, cuya ciudad no se había abierto al mundo y donde sus habitantes aún vivían prácticamente rodeados por sus murallas. 

Así que el mocador de bolic se convirtió en un elemento imprescindible para el transporte de los enseres personales, tal y como se hacía antiguamente en el resto de España con los hatillos y en otros países del mundo.

De hecho, en Japón, cuya técnica del furoshiki nos inspiró para recuperar este paño, es un arte muy antiguo, hoy también recuperado, a través del cual se envuelven en sedas, mediante nudos, todo tipo de objetos para regalar y transportar.

Esta técnica ha sido versionada en la actualidad dando lugar a complementos acordes con la moda del siglo XXI.

 

 

Pues eran los payeses los que mayoritariamente lo utilizaban para llevar sus efectos personales, así como la comida, cuando iban a hacer la jornada o jornal. 

Pero también se utilizaba para transportar leña o la hierba para los animales. 

El mocador de bolic tradicional tenía un estampado a cuadros y se ataba con diferentes clases de nudos en función de los elementos a transportar.

El más popular, según cuenta Vicent Forteza era de cuatro puntas. Con simples nudos se ataban y se envolvían los objetos, tal y como hemos reproducido en nuestro bolso.

La ciudad empezó a abrirse, llegaron vehículos a motor, la industria y un nuevo urbanismo para la ciudad.  

 

Los tiempos modernos trajeron materiales innovadores, relegando a este polifacético textil a los cajones de nuestras bisabuelas, para después desaparecer. 

De uno de ellos salió este paño, heredado de mi familia. Su estampado nada tiene que ver con el actual, y los intentos de encontrar este textil han sido inútiles este tiempo.

Por fortuna, hace algunos años el mocador de bolic resurgió, tal y como lo conocemos ahora, principalmente, para vestir las mesas al estilo tradicional.  

Y así, poco a poco, volvió a la escena y al siglo XXI, sobre todo de la mano de diseñadores y emprendedores para actualizarlo y versionarlo, como estas bolsitas anudadas, que María Cañizares, gran repostera y cocinera, fundadora de Rustic Binissalem, confeccionó para envolver la selección de dulces caseros que elaboró en Navidad.  

En ES BOLIC estamos felices de haber aportado nuestro granito de arena a esta causa, recuperando así las raíces de esta isla y una parte de la cultura olvidada.

Nuestro bolso de furoshiki de mocador de bolic es un homenaje a todo ello; representa la devoción y el cariño que sentimos por esta tierra y la voluntad de ir más allá con nuestros diseños, creando piezas para recuperar la historia y vivir experiencias.

Si has llegado hasta aquí... mil gracias! Este post es una aproximación basado en lo que nos han contado las historias de vida cercanas. 

Desde aquí quisiera agradecer encarecidamente a FAM Fotos Antiguas de Mallorca por dejarnos usar las fotos de su archivo, todas ellas, cedidas por muchos mallorquines a los que también agradezco su valiosa aportación.

Mary xxx

ES BOLIC
Artesanía de hoy inspirada en el ayer


3 comentarios


  • Marta

    Hola Mary, te lo prometí y aquí esta mi breve historia…. Nací aquí en Palma ya va hacer 35 años, y desde pequeña he estado mucho tiempo en la casa de campo de mis abuelos que ha día de hoy aun puedo contar con el cariño de mi abuelo paterno que es con quien mas recuerdos tengo con es mocador, es bolic. Nunca supe hasta ya crecer el nombre de ese pañuelo que mi abuelo siempre llevaba consigo, a todas partes, las que más recuerdo con mucho cariño y ojalá pudiera volver hacer, son nuestras salidas nocturnas, justo en los intervalos que dejaba de llover, con el fresco de la noche y el olor a tierra mojada, el preparaba el farolillo de camping gaz, junto con ese pañuelo que cerraba con un par de nudos y lo llenaba de un trozo de pa moreno y la lata de paté de felanitx, y los dos junto a nuestra pastor aleman, salíamos a buscar caracoles.
    Ha día de hoy sigue en nuestra casa es mocador y para mi sorpresa uno que pertenecía a mi bisabuelo.
    Un saludo muy grande
    Marta.


  • antoni sbert

    Hola
    soy de Mallorca y me encanta que recuperes esta prenda que estaba denostada para darle un nuevo uso moderno y actualizado. Le regalaron uno de vuestra tienda y esta encantada lo lleva a la playa y como bolso por la ciudad.
    Buena idea
    saludos


  • Irene B

    Soy de la provincia de Valencia y mi madre que ahora tiene 60 años, siempre llevaba uno para proteger la ropa colgada en perchas cuando salíamos de viaje. Yo tengo un mantel, delantal, y paño de cocina, que compré en Vic en La Fira de l’Avet de navidad, por lo que veo que es algo de tradición mediterránea… A ver si en breve me hago con el vuestro! Ilusión máxima!


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