Emprendedoras de la isla brillantes y prometedoras III


Nuestra tercera emprendedora de este mes, dedicado a la mujer, es Cristina Ortega.

Esta mallorquina, de 29 años, diplomada en Diseño Gráfico y licenciada en Ciencias de la Información y Comunicación, ha decido apostar por su sueño y lanzarse a la fotografía gastronómica. Sus fotos son mágicas, verdaderas obras de arte.

Después de tres años con su propio estudio de diseño decidió parar máquinas y replantearse lo que verdaderamente le apasionaba en la vida.

Descubrió su devoción por la alta cocina en el restaurante Daica. Fue allí donde supo que, de algún modo, su vida siempre estaría relacionada con la gastronomía. "Pensé que podría fusionar todo lo que había aprendido en mi formación, con el arte culinario y mi pasión por la fotografía". 

Hoy en ES BOLIC Cristina Ortega nos habla de su sueño como emprendedora y como mujer.

¿Por qué decidiste dar el salto y emprender?

La verdad es que no me gusta trabajar para los demás, no es lo que me llena realmente. Siempre he sido una persona muy independiente y capaz de trabajar por mí misma. Pero si lo que me preguntas es en qué momento decidí hacer lo que hago hoy, fue un día en el que ocurrió lo siguiente: Estaba ojeando un libro de recetas de Ferran Adrià y cuando vi esas imágenes me dije, “yo quiero hacer esto”. Me enamoré del hecho de que alguien, a través de una imagen, pudiera ser capaz de transmitir el sabor de un plato.

¿Cómo mujer a qué retos has tenido que enfrentarte?

En este sentido no me veo limitada en ningún aspecto por ser mujer. No quiero que se me malinterprete, pero no creo que por ser mujer haya tenido que enfrentarme a nada diferente de lo que puede haberse enfrentado un hombre.

¿Crees que hoy en día ser mujer es una ventaja o una desventaja?

Para mi una ventaja, porque en mi profesión a veces es necesario tener una sensibilidad femenina a la hora de captar un momento determinado. Además, los chefs, en su mayoría hombres, creo que necesitan de esa sensibilidad para poder transmitir ciertas emociones y la verdad, me siento cómoda trabajando con ellos para lograr esa complicidad.

 ¿Qué es lo más difícil a lo que has tenido que renunciar?

A mi vida personal. Es complicado llevar una relación de pareja con mi trabajo. Ahora mismo no tengo tiempo para dedicarme a nada más que no sea mi profesión. En este momento de mi vida, no hay lugar para una pareja, aunque para mis amistades y familia, saco el tiempo de donde sea.

¿La maternidad está en tus planes de futuro? y si es así, ¿crees que hoy en día es posible conciliar ambas cosas?

Yo siempre he dicho que quería ser madre joven… pero después de ver la vueltas que ha dado mi vida, no veo ahora mismo la posibilidad de ser madre y poder conciliarlo con mi trabajo. Creo que un hijo merece una dedicación plena que ahora mismo sería incompatible con mi trabajo (de momento). Así que hoy por hoy, ser mamá no está en mi lista de prioridades.

¿Crees que ser madre es un handicap a la hora de emprender?

Si fuera madre no podría estar 100% disponible para mis clientes como ahora. Quizás debería parar una sesión para atender a mi hijo, o me llamarían del cole. Creo que cuando se es madre no se puede desconectar nunca del cordón umbilical.

¿Hasta dónde te gustaría llegar? o ¿cuáles son tus planes de futuro?

Tras un año desde la puesta en marcha de mi proyecto, mi mayor ilusión sería ver publicada alguna fotografía mía en algún referente editorial para mí o en algún libro de recetas de algún chef al que admiro. Aunque me siento muy satisfecha con el trabajo que hago día a día. Lo que me apasiona realmente es lo que hago y poder dedicar mi vida a este proyecto. No tengo una meta a largo plazo porque mi meta ya es lo que estoy haciendo.

Hay muchas mujeres que están saliendo de su zona de confort, ¿crees que somos más propensas a liarnos la manta a la cabeza e ir a por nuestros sueños?

Yo no lo veo como una cuestión de géneros. Pienso que todos tenemos las mismas condiciones pero, quizás, a una mujer le cueste más por el hecho de renunciar a su familia para poder tener un proyecto profesional. En mi caso me considero exactamente igual y creo que estamos en igualdad de condiciones a la hora de emprender.

A todas ellas ¿qué les recomendarías?

¡Que lo hagan! Que no lo piensen. Es un error no intentar perseguir tus sueños. Solemos esperar a que sea el momento perfecto pero ese momento no llega nunca porque en realidad, depende de una misma. Hay que lanzarse, vale la pena arriesgarse, aunque no es fácil. Yo siempre digo que si no funciona, al menos podrás decir que lo intentaste.


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