Emprendedoras de la isla brillantes y prometedoras IV


 

Nuestra cuarta invitada de marzo, dedicado a la mujer, es Susan Ros, fotógrafa. Enamorada de Mallorca y de su naturaleza, nuestra última emprendedora de este mes tiene una gran sensibilidad y mucha alma. Susan siente verdadera pasión por la fotografía y por esta isla, quizás por ello "sería feliz viviendo bajo el agua", explica. No se imagina "una vida sin flores, sin viajar, sin música o sin el mar" y halla la inspiración en "los pequeños detalles de la vida cotidiana, la rutina, las flores, el cuerpo de la mujer y los objetos viejos que piden una segunda vida".

Hace apenas unos meses ha decido hacer de su pasión su profesión y vivir su sueño. Hoy en ES BOLIC Susan Ros nos cuenta su experiencia como mujer y joven emprendedora.

¿Por qué decidiste lanzarte y emprender?

Siempre he creído que la vida está para vivirla y que uno no puede irse de aquí sin vivir lo que ama. Mi pasión es dibujar con la luz. Siempre con luz natural. Los que vivimos aquí somos muy afortunados pues en esta isla hay de sobra.

Hace muchos años que descubrí que mi pasión era la fotografía, pero nunca me atreví a hacer de ella mi profesión. Si de algo pecaba era de falta de confianza en mí misma y en mi trabajo. Por suerte, hay personas que se cruzan en nuestro camino con una misión. En mi caso fue abrir mis mis ojos y hacerme ver que la persona que veía cada mañana en el espejo podía hacerlo. Y le estaré por ello eternamente agradecida. 

Hace unos meses, después de mucho meditar, y ver que el contrato en la empresa donde trabajaba estaba a punto de finalizar, pensé que quizás había llegado el momento de volar. Decidí empezar a soñar en grande haciendo cosas pequeñas. Y aquí estoy, intentando formar un gran tándem entre la cámara, la luz y la esencia de cada uno, para llevar al papel todas aquellas emociones que llevamos dentro. 

¿Cómo mujer a qué retos has tenido que enfrentarte?

Como mujer, en estos momentos, que no podría decirte. Creo que por suerte siempre he tenido buenos compañeros y compañeras en el camino creativo. Lo único a lo que me he tenido que enfrentar, y que sí me marcó, imagino que por ello he tardado en decirme a emprender, fue que de niña me decían que esto era cosa de hombres.

Entonces, dirías que hoy en día ser mujer es ¿una ventaja o una desventaja?

Hoy en día queda mucho por hacer, pero no solo para la mujer emprendedora sino para cualquiera que trabaje en una empresa porque sigue habiendo desigualdades. Aún así creo que hemos recorrido mucho camino gracias a todas aquellas que se atrevieron a dar el paso. La única desventaja que veo como mujer es la dificultad de compaginar el trabajo o un proyecto con la maternidad porque aún no se nos dan muchas facilidades. 

¿Qué es lo más difícil a lo que has tenido que renunciar?

De momento no he tenido que renunciar a nada. Solo lidiar con aquellos que no creían en mí y que intentaban hacerme creer que yo no podía. 

¿La maternidad está en tus planes de futuro? y si es así, ¿crees que hoy en día es posible conciliar ambas cosas? 

La maternidad siempre ha sido uno de mis objetivos en la vida. Actualmente no tengo el placer de experimentarla. Por esta razón, ahora mismo, no puedo decirte si será complicado. Pero lo que sí sé es que todo empieza por querer, luego se encuentran las formas. Pero siempre con los pies en el suelo sabiendo que el camino es y será duro. 

¿Hasta dónde te gustaría llegar? o ¿cuáles son tus planes de futuro?

No sé hasta dónde me gustaría llegar. Lo que sí sé es que me gustaría tener la oportunidad de despertarme cada mañana sabiendo que estoy viviendo mi propósito en esta vida.

Hay muchas mujeres que están saliendo de su zona de confort, ¿crees que somos más propensas a liarnos la manta a la cabeza e ir a por nuestros sueños o no se trata de ser hombre ni mujer?

Creo que no se trata de géneros sino de personalidad, y de amor hacia uno mismo y hacia lo que uno hace.

A todas ellas ¿qué les recomendarías?

Que se levanten del sofá. Tumbada en él no suceden las cosas. Y estamos aquí para vivir la vida, no para esperarla. 


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